personal·poesía

El luto del que está lejos

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Ilustración de Henn Kim

 

El que está lejos

no tiene derecho a guardar luto.

No puede llorar al borde de un sillón esperando un abrazo.

El que está lejos no puede lamentar horas continuas,

debe seguir la vida que está a su alrededor,

en un mundo que no para de moverse.

A nadie le importa su luto,

no debe interponer su dolor a sus deberes,

No hay un caminante que haga la pregunta:

un ¿Cómo estás? acompañado de una mano.

El que está lejos se ha autoeliminado

del juego familiar de lutos futuros.

El que está lejos no puede pedir un té de tila,

ni sentarse a ver el cadáver del difunto.

El que está lejos lo está porque quiso estarlo,

Así que ya no le digan que no llore,

ya no le pidan que quiera comer,

no le exijan que sea fuerte,

no se puede ser fuerte estando tan solo.

 

Sara Rico-Godoy

 

 

 

 

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En los vestidos de Juana de Castilla

¡Hola lectores!

Como ya saben, siempre que me pierdo trato de mantenerlos al tanto de un poco de lo que he estado haciendo en las últimas semanas, y por los momentos la aventura no puede ser menos que caótica.

En mi clase de literatura este semestre he tenido que elegir una novela histórica contemporánea, me he decidido por El pergamino de la seducción de Gioconda Belli, escritora nicaragüense muy reconocida internacionalmente y a la cual admiro enormemente. Esta novela reescribe la historia de Juana “la loca” ubicándola en el contexto del siglo XX con la vida de Lucía, nuestra protagonista.

Lucía, seducida por el historiador Manuel quien promete contarle la historia de Juana, comienza una especie de role play para recrear las vivencias de Juana, y esto lo hace a través de los vestidos renacentistas que Manuel la hace usar para sentirse Juana. Al principio lo de los vestidos me ha parecido una bobada, vamos, pero después también yo me he dejado hipnotizar y me ha encantado la utilización de este artefacto como un puente conductor entre la voz de Juana y la voz de Lucía. La novela está narrada por las dos voces femeninas principales en la obra, y el marco de separación está muy delimitado por el vestido. Lucía nos narra sus vivencias en el colegio de monjas; Juana nos narra su vida desde que se casa con Felipe el hermoso, y ambas historias se separan por una cosa: los vestidos. Es por eso que he seleccionado el uso de esta prenda como el tema de mi trabajo final para esta clase y la verdad estoy emocionada de ver qué hallazgos haré al respecto.

Cabe recalcar que después de leer esta novela es inevitable que mi percepción hacia Juana de Castilla cambie, la forma en que Belli me ha hecho entenderla es increíble y quiero unirme a esa ola es personas que están pidiendo una re-escritura de la historia de Juana, antes loca, sí, pero porque se nos hacía difícil pensar que una mujer que estuviera en su sano juicio no fuese tan devota católica y experimentara tanta pasión y celos por su ser amado. Quizás había algo malo con Juana mentalmente pero es necesario sentarnos a pensar si realmente ese estado mental no fue mera consecuencia de los maltratos y del encierro que sufrió.

Bueno, habrá mucho que decir pero por ahora déjenme ponerme el vestido de Juana.

¡Hasta la próxima, lectores!

Sara.